miércoles, febrero 26, 2020

Dígalo con silencios

¿Cómo se dice nada? Esa nada tan vacía...
¿En qué lengua se puede llorar con más tristeza?
Necesito un llanto de poeta, una respuesta ante la agonía del amigo que me pregunta cosas sin decir nada, sin quejarse, apenas con fuerzas para levantar su mirada cuando me alejo. No quiero que mis lágrimas le den una pista. Debo engañarlo, debe ver en mi actitud que todo está bien, que aporreo estas teclas como si nada pasara.
¿En que lengua se le dice adiós sin que suene a despedida?
Tiene que sonar como hasta pronto, tiene que saber que en el fondo, quiero irme con él.


*Dedicado. (Ergo, más allá del bien y del mal).



sábado, octubre 26, 2019

La tarde de noviembre

Moriré al atardecer de un domingo de noviembre. Ya lo he decidido.
A las cinco de la tarde diré adiós al verde esperanza de mi pequeño jardín que ya no florece.
Será la hora perfecta.
La musicalidad del viento arrastrando hojarasca y las nubes soltando un llanto leve me darán la pauta.
Tonalidades ámbar se tornarán celestes.
Dejaré todo en orden: la cama hecha, la ropa doblada y el lavatrastos vacío. Un silencio reluciente.
El sahumerio encendido y un suave aroma a violeta por toda la casa te dirán que ya he partido.
Un domingo de noviembre, como a las cinco de la tarde, diré adiós a este mundo cansado y triste. Poco antes del bullicio de las navidades y después de verte.

@Muertelenta/ octubre 2019

domingo, junio 23, 2019

jueves, mayo 16, 2019

jueves, febrero 14, 2019

Malos pensamientos

Dices que me anime, que siempre hay esperanza. Que hay mucha gente a quien le importo, pero yo no puedo verlo. Yo siempre me siento sola, reducida, apagada. Me gusta quedarme en la habitación a media luz. Aquí encerrada puedo escuchar mejor mis pensamientos, que son lo único que tengo. Que nadie venga. De mí no les cuentes nada. No tengo intención de cambiar. Y no vengas a decirme las cosas buenas que ves en mí. No quiero escucharlas. Llevo mucho tiempo así y ya no lo padezco. Solo estoy matando el tiempo hasta que el tiempo me mate a mí. Yo he sido tantas mujeres y ésta es la que mejor me hace sentir. La que no tiene ni aspira a nada. La que ya no llora porque ya no le alcanza. La que se ha quedado rota y ya no busca las piezas que le faltan. No necesito consuelo. Vete de aquí. No tengo lágrimas ni palabras dulces, ni me importan los recuerdos ni un nuevo comienzo ni cuándo será el fin... ¿Por qué estás tan callado...? ¡Hey...! ¡Oye...! ¿Sigues ahí...? (¿¿??)

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