Ella cerró los ojos para mirar hacia adentro y volver a aquellos tiempos de los paisajes limpios y los problemas pequeños, cuando lo más importante era terminar la tarea, los encargos de mamá o los quehaceres domésticos y entonces poder salir a correr después de la lluvia o treparse a los árboles, y allá en la rama más alta inventar juegos nuevos (y a fabricarse sueños) como soñar ser mayor y solucionar sus problemas pequeños.
martes, julio 19, 2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)






6 comentarios:
Razón tiene tu amiga... Tan solo aveces se logra ser feliz con sólo cerrar los ojos.
Saludos.
Cristofer.
Lo difícil no es cerrarlos, sino mantenerlos abiertos. Muy abiertos.
Beso.-
RHCastro.-
Cristofer...
Lo hago de vez en cuando. Y sí, funciona!
RH: Cerrarlos por un momento... Sólo eso..
No sabía que también lo habías traido a tu blog! qué honor estar aquí, linda!!!
No me voy a repetir... ya tu sabes lo que vale.
TE QUIERO CON EL ALMA!!!
Dile a la Letty que no se pierda, que cierre los ojitos también por un ratito!
Gracias a tí Carmen por hacerme ver lo bueno que es hacer de vez en cuando ese ejercicio.
Y estoy segura que Lety ya está leyendo esto.
No me pierdo Carmen.
Todo mi cariño.
Publicar un comentario