jueves, marzo 06, 2014

De la vida y no



Solo pido una tarde de viento
tumbada en la banca de la plaza
callada de tan sola
muerta de tan vana
con los ojos escondidos
en aquel sendero en llamas.
 

Nada más que unas horas
para mirar el cielo
rebosante de luz y nada.

Un instante en el silencio
de tu ausencia
para tratar de entender
lo que dice tu mirada
en ese retrato borroso
y en mis recuerdos de almohada.


Así me encuentro pensando cada vez que camino de prisa por esa calle solitaria, la que hasta ahora he creído que es el mejor camino para volver a casa.

¿Qué me dices? ¿Cómo andas?

Ya me habrías regañado mil veces. Sé cuándo y por cuáles de mis metidas de pata... Es entonces cuando enciendo una vela y te busco en el rosario que pusiste en mi chamarra. Pero ya sabes que yo no rezo. 

Podría pensar que me juzgas pero un dolor en el pecho me dice que es algo más lo que callas.


*A la tía Juana







3 comentarios:

  1. Post que revela la breve crónica de una muerte lenta por amor.

    Un abrazo.

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    Respuestas
    1. Una muerte lenta que finalmente llegó un 13 de marzo. :(

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  2. Sentido, hondo, profundo poema y el dolor que va pisando la calle del recuerdo... Hermoso poema de tristeza. Besos Angie.

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